La importancia del reciclado de papel

El papel forma parte de nuestra vida desde tiempos muy remotos, aunque nunca hasta los tiempos modernos se ha usado tanto.
Estamos rodeados de infinidad de cosas hechas con papel o cartón, lo cual quiere decir que la demanda de este producto es muy grande.

Todos sabemos que para la fabricación de papel es necesario el uso de madera y al crecer la demanda de este material se necesita más y más madera para fabricarlo con el grave problema que esto representa para los bosques de nuestro planeta.

Esta es una de las muchas razones por las que debemos tomar conciencia de lo importante que es el reciclado de papel.

Al reciclar papel estamos contribuyendo a la conservación de los bosques, ahorramos madera, combustible y cuidamos el medio ambiente.

Algunas razones por las que debemos reciclar papel

El reciclado de papel es una tarea que todos deberíamos tomar muy en serio, algunas de las razones por las que debemos reciclar el papel son:

  • Para la fabricación de papel hacen falta maderas de árboles ricos en celulosa, coníferas, eucaliptos, etc., para lo que se talan bosques de otras especies y se plantan estas otras con el perjuicio que esto supone para la conservación de los bosques.
  • El agua y la energía necesarias para la fabricación de papel reciclado es considerablemente menor.
  • El reciclado de papel genera mucha menos contaminación que la fabricación de papel a partir de la celulosa de madera.
  • El papel procedente del reciclado es de muy buena calidad.
  • Al reciclar papel estamos eliminando residuos sólidos de los vertederos, contribuyendo a que la emisión de metano a la atmósfera sea menor.

Apúntate al reciclado de papel

Como puedes ver es muy importante tomar conciencia con el tema del reciclaje.
Hemos de exigir a los responsables políticos de nuestros pueblos y ciudades la instalación de los contenedores especiales para la recogida de papel y cartón y depositar siempre el papel en ellos.

Cuando compremos papel para escribir, para la impresora, cuadernos para el colegio, etc., debemos exigir siempre que sea papel reciclado, si todos nos comprometemos los resultados obtenidos serán notables.

¿Sabías qué…?

No todos los tipos de papel son buenos para ser reciclados: servilletas de papel, etiquetas adhesivas, papel aluminio, papel sanitario, etc. Estos no los eches en el contenedor del papel.

Para fabricar una tonelada de papel nuevo son necesarios 2.400 kilos de madera, 200.000 litros de agua y unos 7.000 kw/h de energía. Para la fabricación de la misma cantidad de papel a partir de papel usado son necesarias 100 veces menos cantidad de agua y una tercera parte de la energía.

Si se consiguiera reciclar aunque solo fuera la mitad del papel usado en todo el planeta de podrían salvar ocho millones de hectáreas de bosque al año.

1
Controlar las pérdidas de aire antes de aislar
  • Una buena parte de las pérdidas de aire que se producen en una casa suelen ocurrir a través de lo que parecen ser pequeñas rendijas en la base o alrededor de puertas y marcos de ventanas o a través de las chimeneas. Pero también puede haber rendijas en torno a cajas de enchufes e interruptores, muebles empotrados, cielos falsos, uniones de ductos, etc.
  • En algunos tipos de construcciones, éstas pueden ser bastante más grandes que las obvias rendijas en torno a puertas y ventanas. El altillo es generalmente el mejor lugar para detectar y detener las pérdidas de aire.
  • Es muy importante detectar y tapar esas rendijas antes de instalar el material aislante ya que, éste no detendrá el paso del aire y, una vez instalado, será muy difícil acceder a ellas para repararlas.Dar el contacto y poner en marcha los limpiaparabrisas para verificar que hayan quedado bien instalados.
2
Prevenir la acumulación de humedad

El control de la humedad debe ser una importante preocupación asociada con la instalación de aislantes térmicos.

  • El aire caliente presente en el interior de una casa, contiene una sorprendente cantidad de vapor de agua. Si éste se traspasa al interior del material aislante y se condensa, puede originar una importante pérdida en su capacidad de aislamiento.
  • Si la humedad empieza a depositarse en las estructuras del edificio, puede originar crecimiento de hongos, manchas y descascaramiento de las pinturas y debilitamiento estructural.


Para prevenir estos problemas, es importante instalar barreras de vapor y permitir una adecuada ventilación de su casa. Estas barreras de vapor son materiales especiales tales como: papeles tratados, láminas plásticas y membranas metálicas que reducen el paso del vapor de agua.

3
Ventilar adecuadamente
Se recomienda ventilar adecuadamente su casa por dos razones: para controlar la humedad interior, y para evitar la polución del aire en el interior.
En un clima caluroso, la ventilación adecuada impide que el altillo se recaliente y transfiera el calor no deseado a través del piso (aún cuando esté aislado) al resto de la casa.

  • Si se elevan los niveles de humedad interior de una casa, se producirán condensaciones sobre la superficie de ventanas, muros y cielos, lo que posibilitará la formación de hongos y musgos. Además se podría producir una condensación encubierta en el interior de tabiques y entretechos.
  • Cuando la ventilación natural se reduce en forma importante, es necesario agregar una ventilación forzada para evitar que se acumule aire viciado y agentes contaminantes. Los altillos pueden ventilarse mediante una combinación de respiraderos en los aleros (aberturas) y a lo largo de la cumbrera. Existen también unidades especiales para estos propósitos.
  • Siempre proporcionar al menos 2 aberturas de ventilación: una de entrada y otra de salida.
  • Como regla general, cuando se usa barrera de vapor, debe dejarse 1 m2 de abertura por cada 28 m2 de superficie de altillo. Y cuando no se usa barrera de vapor, ventilar el doble, es decir: 1 m2 de abertura por cada 14 m2 de superficie de altillo.
  • Las aberturas deben distribuirse en forma pareja. Nunca bloquear las ventilaciones con el material aislante. Tomar las medidas necesarias para evitar que el aislante suelto quede obstruyendo ventilaciones.
  • Si no hay posibilidad de ventilar un altillo, es crucial entonces instalar una buena barrera de vapor en toda la superficie del piso.

ALa necesidad que existe en la especie humana de estar en contacto con el verde, es un hecho ancestral, básico y primordial como la naturaleza misma de la cual provenimos. Esto fue determinado en la famosa carta de -Atenas- escrita por Le Corbousier, [arquitecto francés] en el año l926. En la misma se firmó una especie de acuerdo entre países europeos donde se comenzó a determinar la importancia de la presencia vital de los espacios verdes en las urbes. Así comenzó a gestarse el urbanismo ecológico. Hoy en día la Organización Mundial de la Salud [O.M.S], establece que para garantizar la salud física y mental de los habitantes de las grandes ciudades debe haber en ellas, no menos de 10 m2 de espacios verdes por persona.

Lamentablemente debido a los malos planeamientos municipales y al exagerado desarrollo urbano, en las grandes ciudades, esto no se cumple. Por ejemplo, en Buenos Aires, ciudad orgullosa de batir los récord más inverosímiles, el promedio no supera los 3 m2 por persona y así en muchas ciudades del país. Sin embargo, las realidades de otras grandes ciudades del mundo, dicen lo contrario. Cada neoyorkino cuenta con 30 m2 de verde y algo similar ocurre en Amsterdam y Munich. En Curitiba [Ciudad ecológica por excelencia], la cifra se acerca a los 25 y en Varsovia a los 18. Muchos arquitectos y paisajistas establecen que en la naturaleza las especies autóctonas de plantas y animales viven en armonía, en una trama especial que se forma espontáneamente. En ese mismo orden se originó la humanidad y por eso, se nos hace imprescindible estar lo más cerca posible de él, para conservar nuestra salud y sentimos bien. Quizás sea por eso que en las grandes ciudades miles de personas soportan todos los fines de semana, largos atascaderos de tránsito en su intento por huir de los laberintos de cemento y salir al campo. El arquitecto inglés Robin Moore, con experiencia en diseño de espacios verdes, nos ayuda a determinar el concepto de espacio verde público: Para que los habitantes de una gran ciudad puedan tener un buen contacto con la naturaleza debe desarrollarse una adecuada jerarquía de espacios abiertos a los que puedan acceder todos, más allá de su nivel socioeconómico.

En el primer nivel debe haber muchos espacios abiertos de pequeñas dimensiones como plazas y plazoletas, a las que los vecinos puedan llegar caminando. El diseño de estos debe tener en cuenta las necesidades de todos los usuarios y presentar diferentes tipos de ambientes: arena, agua, plantas, habitats para animales, lugares para reunirse, extensiones de pasto para jugar informalmente algunos deportes y equipamientos de juegos. En el segundo nivel debe haber parques públicos extensos como para cubrir las necesidades de varios barrios; que pueden funcionar como habitat de la vida urbana, especialmente aves y pequeños mamíferos y lagos artificiales. Estos deben estar pensados para el fin de semana en familia y el desarrollo de las actividades escolares durante la semana [Ejemplo de estos son los Parques de Palermo, en Buenos Aires; Independencia en Rosario y San Martín en Mendoza].

El tercer nivel, es el de los espacios mucho más amplios que deben establecerse alrededor de accidentes geográficos naturales, como lagunas, la costa, bosques y pastizales, para realizar su atractivo. Todas las ciudades del mundo están creciendo aceleradamente en cuanto a población, por lo tanto es indispensable que exista un buen planeamiento, que respete las bases del urbanismo ecológico. La arquitectura bioclimática consiste en el diseño de edificaciones teniendo en cuenta las condiciones climáticas, aprovechando los recursos disponibles [sol, vegetación, lluvia, vientos] para disminuir los impactos ambientales, intentando reducir los consumos de energía. La construcción hoy en día no tiene en cuenta los aspectos bioclimáticos básicos, produce poco respeto al ambiente que inunda a los países desarrollados y en vías de desarrollo, que no ponen los suficientes medios para frenar el desastre ecológico que dejamos a nuestro paso.

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España entra a las 16.50 horas de mañana en “deuda ecológica”, término que significa que se ha consumido ya todo lo que su sistema ecológico puede producir, no puede regenerarlo y emite más contaminantes de los que puede absorber.

Así se desprende de los cálculos de la New Economics Foundation (NEF), un comité de expertos independiente británico, que se basa en datos de la Global Footprint Network, que publica todos los años las National Footprint Accounts.

El sistema natural tiene una capacidad limitada de producir recursos y de absorber contaminantes sin poner en riesgo la capacidad de (re)generar estos recursos año tras año.

Según los cálculos de NEF, España ha tardado menos de un tercio del año en acabar con todo su presupuesto ecológico para 2011 y sólo puede satisfacer las necesidades a cuenta de recursos de otros países.

Según las mismas fuentes, la biocapacidad del territorio español solo permite cubrir un 29,8 por ciento de su demanda de recursos.

Cada español necesita 5,4 hectáreas globales para satisfacer su nivel de consumo actual, pero solo tiene un presupuesto de 1,6 hectáreas, por lo que su déficit ecológico es de 3,8 hectáreas.

Al ritmo de consumo actual y si España tuviera que subsistir de sus recursos propios, mañana, 19 de abril, los habría agotado.

Este día del déficit ecológico (ecodebt-day) ha evolucionado desde hace 50 años. Entonces España entraba en deuda ecológica el 2 de octubre.

En los últimos 50 años, esta fecha se ha ido adelantando un mes por década, de forma que en 1971 fue el 20 de julio; en 1981 el 20 de junio; en 1991 el 20 de mayo; en 2001 el 26 de abril y el 2007 el 19 de abril.

En este caso, el presupuesto de España se desenvuelve al igual que otros países europeos y del llamado “primer mundo”.

Si se repartiera la biocapacidad anual del planeta entre todos sus ciudadanos, a cada persona le correspondería 1,8 hectáreas, lo que supone 3 veces menos de lo que consume cada español.

En el caso de que todos los ciudadanos del planeta vivieran como un español se requerirían tres planetas completos para cubrir sus necesidades.

Aislantes-termicos naturales ecomarc

Construcciones sostenibles.

On 30 mayo, 2011, in Ahorro Energetico, Ecomarc, by admin
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altLos edificios y viviendas pueden llegar a consumir hasta la mitad de los recursos naturales del entorno, y contribuyen en gran manera al aumento de las emisiones contaminantes, tanto durante su construcción como en su vida útil. Por ello, el criterio de sostenibilidad es también clave en este sector, como manera de garantizar la protección del medio ambiente y el desarrollo económico presente y futuro.

Los expertos hablan de “Desarrollo Urbano Sostenible” o de “Construcción Sostenible” para referirse a la necesidad de un cambio de actitud, como fórmula para garantizar no sólo la conservación del medio ambiente y la salud de los ciudadanos, sino también su viabilidad económica futura.

La Construcción Sostenible conlleva una gestión eficiente de la energía y del agua y la utilización de recursos y materiales no perjudiciales para el entorno, consiguiendo reducir de esta manera el impacto ambiental causado por los procesos de construcción, uso y derribo de los edificios y por el ambiente urbanizado. Para conseguir este objetivo, es necesario analizar todo el ciclo vital del edificio, desde su diseño arquitectónico y la obtención de las materias primas, hasta su posterior destrucción en forma de residuos. Asimismo, las edificaciones sostenibles deben ser entornos habitables y saludables para los ciudadanos. Sin embargo, muchas construcciones modernas padecen el “síndrome del edificio enfermo”, esto es, poseen atmósferas interiores insalubres para sus ocupantes. Por ejemplo, los edificios herméticos con climatización controlada retienen compuestos orgánicos volátiles (COV) que pueden llegar a unas peligrosas concentraciones cientos de veces más altas que en el exterior.

Las edificaciones sostenibles deben ser entornos habitables y saludables para los ciudadanos

Aunque comienza a notarse una evolución positiva, la experiencia de los últimos veinte años demuestra que no resulta fácil cambiar el sistema de construcción de los edificios y su funcionamiento. En definitiva, se trata de un cambio de mentalidad que debe conducir a la ruptura con los malos hábitos adquiridos durante décadas de derroche de los recursos naturales. Para ello, la Construcción Sostenible necesita, según los expertos, la implicación coordinada y de una forma responsable de todos los agentes responsables en el proceso, como administraciones públicas, ONGs, proveedores energéticos, promotores inmobiliarios y constructores, fabricantes de materiales y por supuesto el usuario final. Por su parte, el denominado Código Técnico de la Edificación se presenta como una herramienta útil hacia el camino de la sostenibilidad de los edificios y viviendas. Los planteamientos fundamentales que se establecen en el mismo son, entre otras cuestiones, la disminución de la demanda energética de los edificios o la reforma de la ley de suelo y normativas derivadas.

En cuanto a huella ecológica y salud del hábitat, obviamente la opción más recomendable sería el corcho, ya que es un material renovable, reciclable, de baja energia incorporada y saludable. En general, podemos distinguir entre un grupo de aislantes más “ecológicos” y, por otro lado, un conjunto de productos que, pese a sus buenas propiedades aislantes, resultan cuestionables ambientalmente.

A continuación se hace una lista de los aislantes existentes. Su capacidad de aislamiento se define por el coeficiente de conductividad térmica (k) y también los comparamos por su energía incorporada (embodied energy), es decir, por la cantidad de energía que necesitan para su fabricación.

Aislantes sanos y aconsejables ambientalmente

• Corcho. Existe en forma de virutas para rellenar cavidades, en forma de paneles de corcho prensado o incluso proyectado para cubiertas o revestimiento de superfícies. Se obtiene de la corteza de los alcornocales. Coeficiente k: 0,045 w / m K. Energía incorporada:  4071 w / kg.

• Cáñamo. Fibra de rápido crecimiento y fácil cultivo con la que se elaboran mantas aislantes, naturales y transpirables. Coeficiente k: 0,041 w / m K. Energía incorporada:  1228 w / kg.

• Lino. Planta de cultivo fácil y de bajo impacto, que permite obtener fibras aptas como aislante (se realizan mantas de lino) y fibras para la elaboración de textiles. Coeficiente k: 0,040 w / m K. Energía incorporada:  1228 w / kg.

• Madera. Los paneles de fibras de madera suelen aprovechar residuos del procesamiento de la madera o pequeñas ramas, por lo que serían compatibles con un aprovechamiento respetuoso del bosque. Existen paneles con fibras gruesas de madera resinosa aglomeradas con yeso o cemento blanco (Coeficiente k: 0,05 w / m K. Energía incorporada:  4652 w / kg) o paneles ligeros de pequeñas fibras (Coeficiente k: 0,05 w / m K. Energía incorporada:  2391 w / kg).

• Celulosa. Se trata de residuos de papel que se reciclan en forma de aislante para el aislamiento de cámaras de aire. Aunque requiere ser tratada con sustancias químicas para evitar el moho y protegerla del fuego, tiene muy buenas propiedades aislantes, es ligera y requiere poca energía para su fabricación. Se utiliza suelta (Coeficiente k: 0,042 w / m K. Energía incorporada:  1422 w / kg), o inyectada con manguera (Coeficiente k: 0,039 w / m K. Energía incorporada:  840 w / kg).

• Lana. Material natural obtenido de las ovejas, que incluso mejora su capacidad de aislamiento cuando se humedece. Es una buena opción si se puede encontrar un proveedor y fabricante local. Coeficiente k: 0,04 w / m K. Energía incorporada:  2197 w / kg.

• Arlita (arcilla expandida), perlita y vermiculita (feldespatos y rocas expandidas). Aislantes minerales que requieren más energía para manufacturarse pero son totalmente naturales e inertes, sin ningún componente tóxico añadido. La perlita (con un k más adecuada para aislamiento de edificios, se utiliza para el llenado de cámaras de aire. Arlita (Coeficiente k: 0,1 w / m K. Energía incorporada:  1292 w / kg). Perlita (Coeficiente k: 0,05 w / m K. Energía incorporada:  2585 w / kg).

• Vidrio celular. Material ligero y rígido, que se emplea en cubiertas y se fabrica con vidrio reciclado. Coeficiente k: 0,05 w / m K. Energía incorporada:  11631 w / kg.

Otros materiales naturales aislantes son la fibra de coco, fibra residual con la que, además de otros productos, se realizan mantas aislantes -aunque es más adecuada en los lugares en los que sea un producto local- o el algodón, con el que también se realizan mantas aislantes, aunque en muchas ocasiones las condiciones de cultivo no son tan respetuosas como en el caso de otras fibras vegetales.

Por último, merece una mención especial la paja. Tradicionalmente, son conocidas las características de confort pasivo y aislamiento de las casas de paja o de las de adobe (realizadas con bloques de barro y paja). Actualmente existen paneles manufacturados de paja y yeso para interiores.

Aislantes cuestionables ambientalmente:

• Lana de roca. Aislante mineral obtenido tras la fusión de roca a altas temperaturas y la incorporación de aditivos y aglomerantes, para su transformación en productos fibrosos como mantas. Junto con la lana de vidrio, forma el grupo de aislantes de fibras minerales, los más empleados en los edificios. Coeficiente k: 0,042 w / m K. Energía incorporada:  3877 w / kg.

• Lana de vidrio. Son paneles rígidos realizados con residuos de vidrio. El problema ambiental de las lanas minerales son las pequeñas fibras que se desprenden en su fabricación e instalación, que son respirables y se asocian con problemas de conjuntivitis, irritaciones cutáneas y problemas pulmonares para los trabajadores, y que incluso podrían ser cancerígenas. Por ello, requieren una serie de medidas de seguridad para su fabricación, instalación y desmantelamiento, aunque una vez colocadas en las viviendas no existiría este problema. Coeficiente k: 0,04 w / m K. Energía incorporada:  9692 w / kg.

• Poliestireno extruido. El conocido aislante blanco y de bajo peso, en forma de planchas o paneles o bien suelto. Requiere una gran energía para su fabricación y es un material sintético obtenido a partir del refinamiento del petróleo. Extruido (Coeficiente k: 0,027 w / m K. Energía incorporada:  28431 w / kg). Expandido (Coeficiente k: 0,040 w / m K. Energía incorporada:  22616 w / kg).

• Poliuretano. Material de elevadísima capacidad aislante pero de origen 100 % petroquímico, con alta carga química y fabricación costosa en energía. Existe en planchas (Coeficiente k: 0,025 w / m K. Energía incorporada:  187386 w / kg) o en forma de espuma de poliuretano que se proyecta (Coeficiente k: 0,023 w / m K. Energía incorporada: 33600 w / kg).

En definitiva, las materias primas naturales (corcho, cáñamo, fibras, madera) como las de origen vegetal son las de menor huella ambiental. Son renovables a escala humana y reintegrables en la naturaleza. En cambio, los aislantes sintéticos no son renovables y tienen un proceso de fabricación más intensivo en energía. A veces incluyen componentes que pueden ser tóxicos para los trabajadores y para el medio y su reciclaje es costoso o imposible. Desgraciadamente, en el sistema de mercado actual, que no internaliza estas cuestiones, estos aislantes son los más económicos y de mayor distribución.

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Construcción ecologica.

Una ciudad con edificios movibles.

On 15 febrero, 2011, in EcoNoticias, by Ecomarc
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Un estudio de arquitectura propone una ciudad con edificios movibles y configurables para Noruega

��ndalsnes Jagnafalt Milton

La mayoría de los edificios que llevan la firma de un arquitecto conocido están pensados para vivir eternamente o por los menos para mantenerse de pie durante varias décadas.Pero la firma sueca Jagnafalt Milton le ha dado un pequeño giro a esta premisa y se ha propuesto proyectar una ciudad con edificaciones movibles y adaptables.

La firma se dió a conocer gracias a un concurso que el gobierno noruego abrió para para desarrollar una ciudad en ÅndalsnesEl plan de estos arquitectos fue crear una ciudad con edificios configurables que ruedan sobre los rieles de la antigua red ferroviaria de la región, la preciosa ruta del Raumabanen.

La idea fue hacer el mejor uso de la infraestructura existente para crear una ciudad eficiente capaz de adaptarse a las temporadas. Que sea capaz de atender el turismo y el tráfico de cruceros durante las estaciones cálidas, y proporcionar refugio y espacio para actividades techadas en los meses más fríos.