aislantes termicos

Aislante Térmico

On 25 febrero, 2011, in Ahorro Energetico, aislamiento de celulosa, by Ecomarc
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Un buen aislante térmico puede evitar desperdiciar en un edificio hasta un 30% de energía, que se traduce en una reducción de la factura eléctrica y del gas y en las emisiones de CO2, perjudiciales para el medio ambiente. Por ello, las instituciones obligan a las nuevas construcciones a cumplir unos mínimos de eficiencia energética, y ofrecen ayudas para rehabilitar las casas ya edificadas con estos sistemas.


El consumo energético durante la vida útil de las viviendas – cuyo gasto recae en el inquilino – ha sido algo secundario en la construcción. Por ello, no es de extrañar que en España, con un ritmo de construcción vertiginoso en los últimos años, suponga alrededor del 20% de la energía total consumida.

No obstante, hoy día, normativas como el Código Técnico de la Edificación (CTE) o el nuevo Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) obligan al sector a cumplir unos requisitos mínimos de eficiencia energética en los edificios nuevos y en los que se rehabiliten. Al fin y al cabo, la energía más ecológica y barata es la que no se gasta.

Algunas de estas medidas no suponen un excesivo desembolso económico y consiguen unos buenos resultados, como la instalación de un buen aislamiento térmico. La pérdida de calor de los edificios convencionales es considerable: según el Energy Saving Trust, una casa sin buenos aislamientos puede desaprovechar sólo por sus paredes alrededor de un 33% de su calor.

Una casa sin buenos aislamientos puede desaprovechar sólo por sus paredes alrededor de un 33% de su calor
Gracias a estos sistemas, la vivienda deja fuera el frío del invierno, manteniendo el calor interior y, de la misma forma, impide el paso de las altas temperaturas del verano. En definitiva, el consumidor logra ahorros importantes en calefacción, agua o aparatos de climatización, y el medio ambiente evita el impacto del gasto energético.

Las posibilidades son muy diversas: Entre las medidas convencionales, se encuentran el aislamiento de paredes o muros exteriores, techos o cubiertas, carpinterías exteriores, ventanas y vidrios, protecciones solares y especialmente los puentes térmicos como los que se forman en las vigas estructurales que comunican el exterior con el interior de la edificación. Por su parte, las medidas “no convencionales” se ubican dentro de la denominada “arquitectura bioclimática“.

Asimismo, los equipos y redes de tuberías de las instalaciones de calefacción, climatización y producción de agua caliente sanitaria, convenientemente aislados, también pueden suponer ahorros energéticos.
Aprovechar una rehabilitación
Hasta ahora, la envolvente térmica, es decir, el conjunto de cerramientos que comunican directamente los espacios habitables de una edificación con el exterior, no había sido precisamente la prioridad de los constructores: En España, más de la mitad de los edificios carecen de la protección térmica adecuada, según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y la Asociación Nacional de Fabricantes de Materiales Aislantes (ANDIMAT).

Este tipo de edificios, más antiguos, suelen requerir algún tipo de rehabilitación, un momento idóneo para incorporar algún sistema de aislamiento térmico. Los expertos recalcan que la instalación de este tipo de aislantes, tanto en los nuevos edificios como en los ya edificados, no es tan complicada ni cara como pudiera parecer y logra además los beneficios señalados. Además, según los responsables del IDAE, la inversión se recupera entre los cinco y los siete años gracias a los ahorros conseguidos.

En este sentido, el IDAE y la ANDIMAT han editado la “Guía Práctica de la Energía para la Rehabilitación de Edificios. El Aislamiento, la mejor Solución”. Sus responsables afirman que estos sistemas se pueden incorporar siempre que se vaya a realizar cualquier tipo de obra en un edificio.

La guía, especialmente dirigida a presidentes de comunidades de vecinos y administradores de fincas, explica en seis apartados los beneficios de incluir el aislamiento térmico dentro de los planes de rehabilitación de un edificio; qué tipo de viviendas pueden realizarlo; cómo realizar la rehabilitación y en qué elementos concretos; qué proceso técnico-administrativo conlleva; y algunos ejemplos prácticos.

Cómo lograr ayudas para rehabilitar la envolvente térmica

El Plan de Acción para la Eficiencia Energética (PAEE) 2008-2012 incorpora 28 medidas de ahorro y eficiencia energética en España, especialmente para sectores con un mayor potencial, como la industria, el transporte y la edificación. El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, a través del IDAE, así como las comunidades autónomas (CC.AA.), prevén una serie de ayudas económicas para llevar a cabo estas medidas. Entre ellas, se encuentra la rehabilitación de la envolvente térmica con soluciones constructivas convencionales y no convencionales.
El porcentaje de la ayuda económica supone un 22%, si bien puede aumentar hasta un 35 % si se alcanza una calificación energética A. Para ello, el edificio puede combinarlo con otro tipo de medidas, como iluminación, climatización, etc. La cuantía económica máxima asciende a 10.000 euros por cada vivienda unifamiliar, 300.000 euros por cada edificio de viviendas en bloque y de 300.000 euros para edificios de otros usos, distintos al de vivienda. Asimismo, también se pueden lograr ayudas de hasta un 75% para realizar la auditoría energética o la calificación energética del edificio.
Por su parte, cada comunidad autónoma puede elevar el porcentaje de ayuda para casos concretos, como por ejemplo, si la vivienda entra dentro de un plan para rehabilitar un barrio completo. Por ello, es conveniente informarse tanto con los responsables del IDAE como con sus análogos de las distintas CC.AA.

Aislantes térmicos naturales. Cuando el verano o el invierno se instalan con toda su intensidad, es prácticamente inevitable el uso de calefactores o aires acondicionados para lograr que la temperatura del ambiente sea más soportable.

Sin embargo, su uso excesivo genera un gasto energético muy superior al deseable, lo cual además de tener consecuencias negativas en nuestro presupuesto es sumamente perjudicial para el medio ambiente. ¿Cómo subsanar este problema? Los aislantes térmicos pueden ser la solución.

Estos aislantes optimizan la temperatura delhogar-y de toda edificación-, lo cual resulta en ambientes agradables todo el año: en verano retienen el clima de las primeras horas del día por hasta doce horas, y en los meses fríos impiden que el rigor del invierno penetre en el interior de la vivienda.

¿Cuáles son los aislantes térmicos ecológicos? Hay muchísimas opciones, como el corcho, lana de oveja, cáñamo, madera, lino, celulosa y papel reciclado de periódico molido, entre otros. Estos materiales se instalan en el interior de la construcción, y lo mejor de todo es que su aplicación es sencilla y económica; se realiza en un solo día y no requiere obras.

El ahorro que ofrece la utilización de aislantes térmicos no es nada despreciable: su instalación impide hasta en un 60% la pérdida de frío o calor, reduciendo elconsumoenergético en hasta un 40%.

hormigón celular

Hormigón Celular

On 5 febrero, 2011, in Ahorro Energetico, by Ecomarc
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El hormigón celular es un material de construcción, destinado a la obra gruesa. Producido exclusivamente a partir de materias primas naturales, se compone de aguaarenacementoaire.

hormigón celularSi se procesa con solo agua, cemento y aditivos lo llamamos Hormigón o Concreto Celular, si agregamos arena tendremos Hormigón liviano. El hormigón o concreto celular se puede elaborar en obra o en fábricas donde se producen los bloques de hormigón celular. En obra es ideal para contrapisos, carpetas, rellenos e inyecciones; también utilizable en muros o tabiques con moldes adecuados. En obra se utilizan máquinas que se componen de una mezcladora, generador de espuma para el hormigón celular, compresor de aire, bomba de agua y bomba de impulsión a tornillo sinfín (rotor / estator)que lo transporta a los pisos superiores.

Los bloques se presentan como estructuras rectangulares de color blanco.

La gama completa de productos de hormigón celular se compone de bloques, tabiquesdintelesforjadoscubiertas, y responde a todas las necesidades de obra de una edificación.

El hormigón celular está recomendado en particular para el mercado residencial (casas unifamiliares y colectivos), equipamientos (escuelas, residencias de tercera edad, hotelería etc.) y la construcción de edificios públicos.

Más antiguo de lo que se suele pensar (fue inventado en 1927) el hormigón celular es un material de construcción utilizado con frecuencia. A escala europea, se estima que se construyen 500.000 casas individuales cada año con este material.

Si bien el material se utiliza mucho en los países de Europa del Norte, desde hace varias décadas, su introducción en España es más lenta debido a motivos culturales. En España por ejemplo, se aísla una habitación por dentro, mientras que en Alemania, se aísla por fuera.

El aislamiento interior es menos eficiente en término energético, debido a la transmitancia de calor por los puentes térmicos (encuentros entre muros exteriores, encuentro entre muros exteriores y suelo), lo que representa de media un 40% de pérdida energética.

El hormigón celular es un material homogéneo y macizo (aunque ligero) con aislamiento “repartido”, ya que no necesita el uso de aislamiento adicional. Se trata de un producto “2 en 1”: ecológico y aislante.